hasta hace poco dios estuvo aquí, mas ya no está
también se fueron María y Cristo
se eliminó el altar, se ha ido el sacerdote
en algún momento fui retocada
entregada a alguien que compró los condominios de la iglesia
dentro de mis vitrales se entregan camas
en vez de plegarias
se hace el amor
en vez de túnicas desnudez
oigo un murmullo de jabón y de duchas
el crujir de las camas que se balancean
himnos transformados en jazz lo que no cambia son
la mañana y el canto de las aves
entrevistados por el diario local
los habitantes dicen: “Esto aquí es cómodo
espacioso, bueno para meditar, tranquilo, las paredes son gruesas
preferiría vivir aquí más que en otra parte”
dios se ha ido
todo lo que ha cambiado
es la hora en que la gente entra y salela noche es bulliciosa, calmado el díael sol y la luna aún turnan su salida
Kazuko Shiraishi